14 junio, 2021

Quizás algunos de ustedes no lo sepan aún, pero meternos al mar o a la piscina con nuestras joyas puestas, puede arruinarlas de forma irreversible, por ello debemos evitar entrar a estos lugares usando nuestra joyería.

Está más que claro que el verano resulta ser la época del año donde hay mayor peligro para nuestra joyería, ya que nosotros en dicha época solemos ir tanto a playas, ríos como piscinas debido al fuerte calor que hace en dicha época, y para realzar mejor nuestros atributos usamos nuestras joyas en dicho lugares, sin darnos cuenta que cometemos un error, puesto a que el agua es uno de los principales enemigos de la joyería, pues si nos ponemos a detallar bien la situación, el agua del mar (playa) tiene un gran contenido de sal, la cual es una sustancia muy corrosiva, que puede causar daños graves a las joyas, así que si acabas de adquirir joyas de acero por mayor o joyería de otros metales no las uses en la playa, en piscinas o jacuzzis, ya que solo contribuirás a su fácil como rápido deterioro.

Además recordemos que el agua de las piscinas tiene una gran cantidad de cloro, el cual es un producto totalmente dañino para las joyas, incluso los metales preciosos como el oro, platino o la plata pueden ser arruinados por completo al entrar en contacto con sustancias como la sal y el cloro, que podemos encontrar en los lugares antes mencionados, ya que por ejemplo el oro en joyería es una aleación con otros metales en pequeñas cantidades, como el níquel, el cobre o la plata, entonces cuando estos metales en sí entran en contacto con el agua del mar o de la piscina se suelen dañar de forma rápida.

E incluso tengan en cuenta que la sal puede corroer las partes más delicadas de la unión entre las diferentes partes de una joya, esto aunado al hecho de que las olas o cuando nadamos bruscamente podemos hacer que por ejemplo las piedras preciosas incrustadas en nuestros anillos o pulseras se desprendan con mucha facilidad, dejando así nuestra joya con una mal imagen.

Pero eso no lo es todo, otro efecto negativo en este caso es el de la sal en las piedras preciosas o semipreciosas, la cual causa que estas pierden su brillo y se empañen, por lo que nuestra joyería en sí ya no tendrá ese brillo cautivante que tanto nos gusta, por esta como por muchas otras razones es que nosotros debemos quitarnos nuestras joyas antes de entrar al mar o a la piscina.Ya que de lo contrario sólo haríamos que nuestras joyas se pongan feas y opacas, lo que además de todo haría que la vida útil de estas sea más corta. Cabe señalar que muchas personas suelen cometer este error cada año, sobre todo con la joyería de plata, ya que como esta es una de las joyerías más resistente, creen que pueden resistir al agua del mar o de la piscina sin problema alguno, cuando no es así, este tipo de joyería también sufre daños si la exponemos a estos factores, así que si adquieres pronto joyas de plata al por mayor o incluso joyería a base de otros metales preciosos, evita en la medida de lo posible entrar al mar, a la piscina o un jacuzzi con ellas puestas.