Desde la antigüedad el hombre ha sido capaz de realizar obras majestuosas que aún hoy podemos ver y admirar. Lo que nos lleva a preguntarnos, ¿cómo lo lograron si no tenían un modo práctico de hacer el transporte de maquinaria pesada, ni de elevar o desplazar objetos voluminosos? De hecho, no parece que hubieran tenido medios para mover nada.

Parece, como proponen algunos, que todo fue llevado a cabo de una forma primitiva. En las imágenes vemos que utilizaban cuerdas, la fuerza bruta de animales y ejércitos de individuos. Según las teorías conocidas, con esos elementos y disponiendo del tiempo suficiente podían construir lo que deseaban para poder complacer a alguna persona importante de la época. Pero, el pasado es confuso y la verdad es que hay poca información disponible.

: transporte de maquinaria pesada

En el presente…

Por el contrario, actualmente, existe una diversidad de equipos para transportar materiales en grandes cantidades, movilizar máquinas pesadas o a aquellas que por su forma o volumen deben ser tratadas de manera especial. Así, podríamos pensar que nuestros monumentos harán palidecer a los que hemos conocido a lo largo de la historia.

Aunque es difícil que decidamos mover cantidades ingentes de rocas para hacer modernas pirámides, o algún otro edificio sólido por los cuatro costados. Somos una sociedad pragmática y por lo tanto, no vemos la funcionalidad de estas impresionantes obras, independientemente de las razones esotéricas difundidas.

Elevamos edificios majestuosos cuya vista se pierde entre las nubes

También fabricamos puentes fijos o móviles, túneles inmensos por debajo de montañas o del mar, autopistas de uno o varios niveles, y, por supuesto, todos los vehículos que se requieren para darle utilidad a dichas vías.

Actualmente transportamos masas voluminosas de una manera efectiva, optimizando el periodo laboral y minimizando el esfuerzo requerido. Atrás quedaron las hazañas de hombres agotados y bestias trabajando durante años para levantar una edificación majestuosa que desafiaba la imaginación.

Quizás, nuestras pretensiones sean más modestas y solo pensemos en satisfacer necesidades actuales. Sin embargo, pudiendo desplazar la materia prima, los implementos y la maquinaria pesada necesaria para la construcción, levantamos ciudades inmensas que evidencian que la humanidad ha logrado dominar el planeta e inclusive salir de los confines del mismo.