Todo el que quiere promocionar algún producto busca un modo de que su forma de comunicar sea creativa para que no pase desapercibida. No hay nada peor que gastar ingentes cantidades de dinero en una campaña promocional para comprobar más tarde que la gente no te recuerda.

Aunque la mayor parte de gente cree que lanzar una campaña creativa es caro y exige la intervención de profesionales publicitarios fuera de sus posibilidades, llamar la atención no se logra sólo mediante un mensaje extraordinariamente inteligente o bien diseñado.

En muchos casos basta con algo tan simple como un elemento inusual. Eso es todo lo que se necesita para atraer la atención.

La presencia de un autobús tipo británico con un mensaje publicitario rotulado por las calles de una ciudad es una forma barata y simple de promoción que resulta altamente efectiva.

Cualquier conductor que se cruce por las calles de la ciudad con el autobús recordará sin duda el mensaje mucho más que cualquier anuncio de televisión, simplemente porque se trata de un objeto inusual en su entorno.

El coste del alquiler y la rotulación de un autobús de estas características no es muy elevado, y genera un nivel de recuerdo en la audiencia muy superior, por ejemplo, a una valla publicitaria.

Aunque no es un sistema perfecto, ya que no permite segmentar al público objetivo ni cuantificar el alcance de la campaña, se trata sin duda de una posibilidad promocional muy interesante para el pequeño comercio y en general para todo aquel que que quiere conseguir un alto impacto con una inversión publicitaria no muy elevada.

La publicidad creativa a bajo coste existe, sólo hay que poner la imaginación a funcionar y buscar fórmulas alternativas a los formatos publicitarios tradicionales.