Bosquesur, es un parque forestal urbano que está localizado entre Fuenlabrada, Leganés, Getafe y Pinto. Técnicos de la Consejería de Sanidad se entrevistaron con muchos de sus vecinos y en las encuestas epidemiológicas que realizaron, descubrieron un brote de leishmaniosis, muchos apuntaron insistentemente a las liebres, que campan a sus anchas por esta zona. Lo explicaron ayer técnicos de la Consejería de Sanidad durante un simposio internacional sobre brotes de leishmaniosis.

Se trata de una enfermedad infecciosa provocada por un parásito que transmite la picadura de un insecto llamado flebótomo. De las 138 liebres que se analizaron, en 40 se encontró Leishmania.

Los técnicos añadieron que han estado “los dos últimos meses” capturando liebres y afirmaron estar “sorprendidos por la superpoblación” de esta especie. Las liebres han facilitado la multiplicación de los flebótomos al ser para ellos una fuente de alimentación. Además, se ha comprobado que han infectado a estos pequeños insectos de vuelo silencioso, por lo que también se les considera reservorios (animales portadores del parásito). Siempre han vivido en esta zona del suroeste de la capital, pero tras el desarrollo urbano del entorno, se han encontrado “como en un hotel de cinco estrellas”, según la imagen que empleó Felipe Vilas, subdirector de Sanidad Ambiental y Epidemiología. Viven en un parque urbano “sin cazadores, sin galgos, sin depredadores como zorros o rapaces y reproduciéndose con facilidad”, añadió.

La única solución que hasta el momento han encontrado, es la exterminación de las libres, ya que no se puede utilizar veneno, tampoco se pueden poner trampas porque podría caerse un niño. El único mecanismo es cogerlas con unas redes grandes para después ser convenientemente anestesiadas y destruidas porque son liebres parasitadas”.

La Consejería de Sanidad no precisó cuántos animales han sido sacrificados hasta ahora. “No demonicemos la liebre”, afirmó Vilas más tarde. “Es un animal que aporta valor a la caza. No hay casos relacionados en otras zonas de España.

El brote se inició en julio de 2009, cuando empezaron los síntomas de los primeros casos. Hasta ahora, el recuento está en 240, precisó ayer Araceli Arce, especialista en salud pública de la Consejería. De ellos, 201 corresponden a Fuenlabrada, 26 a Leganés y 13 a Getafe. La enfermedad se presenta de dos formas: cutánea, más leve, y visceral, que sin tratamiento puede ser mortal. En Fuenlabrada, 129 casos fueron de cutánea y 72, de visceral. Esta experta precisó que la primera reunión con los profesionales del hospital de Fuenlabrada no se produjo hasta abril de 2011. Entonces aún no se alertó a los hospitales de Getafe y Leganés.